Ways To Help With The Darfur Genocide

10 12 2007

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Participacion de UN Watch en el Consejo de Seguridad

10 12 2007





Kofi Annan’s Speech to Mark International Human Rights Day

10 12 2007





La ONU y los Derechos Humanos

10 12 2007

Uno de los grandes logros de las Naciones Unidas ha sido la creación de un conjunto amplio de instrumentos de derechos humanos. Con el, por primera vez en la historia, la humanidad cuenta con un código universal de derechos humanos protegidos internacionalmente, el cual pueden suscribir todas las naciones y al cual pueden aspirar todos los pueblos. La Organización no solo ha definido cuidadosamente una amplia gama de derechos reconocidos internacionalmente, como derechos económicos, sociales, culturales, políticos y civiles, sino que también ha establecido mecanismos para promoverlos y protegerlos y para ayudar a los gobiernos a cumplir sus obligaciones.

Ese conjunto de instrumentos jurídicos se basa en la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General en 1948. Desde entonces las Naciones Unidas han ampliado gradualmente la legislación de derechos humanos para abarcar normas concretas relativas a la mujer, la infancia, las personas con discapacidad, las minorías, los trabajadores migrantes y otros grupos vulnerables, que ahora son titulares de derechos que los protegen de practicas discriminatorias frecuentes desde hacia largo tiempo en muchas sociedades.

Los derechos se han ampliado con una serie de decisiones históricas de la Asamblea General, que han ido estableciendo su universalidad, su indivisibilidad y sus conexiones reciprocas con el desarrollo y la democracia. Se han organizado campanas educativas constantes para informar a la opinión publica mundial de sus derechos inalienables, y muchos sistemas judiciales y penales nacionales han mejora-do gracias a los programas de formación y asesoramiento técnico de las Naciones Unidas. El mecanismo de las Naciones Unidas para vigilar el cumplimiento de los pactos de derechos humanos es suma-mente coherente y tiene gran influencia en los Estados Miembros.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos esta fortaleciendo y coordinando la labor de la Organización en pro de la protección y la proporción de todos los derechos humanos de todos los habitantes del mundo. El Secretario General ha hecho de los derechos humanos el tema central que unifica la labor de la Organización en las esferas clave de la paz y la seguridad, el desarrollo, la asistencia humanitaria y los asuntos económicos y sociales. Prácticamente todos los órganos y organismos especializados de las Naciones Unidas realizan algún tipo de actividad en materia de protección de los derechos humanos.





PROMOCIÓN Y PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

10 12 2007

 

La importancia y envergadura de las actividades que realizan las Naciones Unidas para promover y proteger los derechos humanos siguen ampliándose, si bien el mandato central no ha variado: asegurar el pleno respeto de la dignidad humana de los “pueblos de las Naciones Unidas”, en cuyo nombre se redacto la Carta. Mediante los mecanismos internacionales, las Naciones Unidas actúan en varios frentes:

·         Como conciencia mundial – Las Naciones Unidas han tornado la iniciativa de establecer a escala internacional normas aceptables de comportamiento para las naciones y han logrado centrar la atención de la comunidad internacional en las prácticas de derechos humanos que amenazan con socavar esas normas. Las declaraciones y convenciones sobre derechos humanos son aprobadas por la Asamblea General, lo que hace resaltar su universalidad.

·         Como legislador – Se ha llevado a cabo una codificación sir precedentes del derecho internacional. Los derechos humanos de las mujeres, los niños, los presos y detenidos y las personas con discapacidad, así como violaciones tales como el genocidio, la discriminación racial y la tortura, por mencionar solo algunas cuestiones, forman actualmente una parte importante del derecho internacional, que en otras épocas se ocupaba casi exclusivamente de las relaciones entre Estados.

·         Como vigilante – Las Naciones Unidas desempeñan un papel trascendental por lo que respecta a garantizar que los derechos humanos no solo se definan en abstracto sino que se apliquen en la práctica. El Pacto internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) constituyen los primeros ejemplos de tratados que facultan a órganos internacionales a vigilar como cumplen sus obligaciones los Estados. Los órganos creados en virtud de tratados, los relatores especiales y los grupos de trabajo de la Comisión de Derechos Humanos tienen sus propios procedimientos y mecanismos para vigilar la observancia de las normas internacionales e investigar denuncias de violaciones. Sus resoluciones sobre casos concretes tienen una autoridad moral que pocos gobiernos están dispuestos a desafiar.

·         Como centro de control – La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos recibe comunicaciones de grupos y de particulares que denuncian violaciones de sus derechos humanos. Cada año se reciben más de 100.000 denuncias. La Oficina remite esas quejas a los órganos y mecanismos pertinentes de las Naciones Unidas, teniendo en cuenta los procedimientos de aplicación establecidos en las convenciones y resoluciones. Las solicitudes de intervención urgente pueden enviarse a la Oficina tanto por fax (41 22 – 917 9003) como por medio del correo electrónico (webadmin.hchr@unog.ch).

·         Como defensor – Cuando el relator o el presidente de un grupo de trabajo es informado de que esta a punto de cometerse una violación grave de los derechos humanos -como una tortura o una ejecución extrajudicial inminente- dirige un mensaje urgente al Estado de que se trate pidiéndole detalles y haciéndole un llamamiento para que garantice los derechos de la presunta victima. Esos llamamientos son formulados en particular por los relatores especiales sobre la tortura y las ejecuciones arbitrarias, así como por los grupos de trabajo sobre desapariciones y detenciones arbitrarias.

·         Como estudioso – Los datos reunidos por las Naciones Unidas sobre cuestiones de los derechos humanos son indispensables para desarrollar y aplicar la legislación en ese ámbito. Así, varios estudios sobre países sirvieron de base para redactar un instrumento destinado a proteger los derechos de las poblaciones indígenas. Los estudios e informes que prepara la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos a petición de órganos de las Naciones Unidas encargados de cuestiones relacionadas con los derechos humanos indican cuales son las políticas, prácticas y nuevas instituciones que pueden servir para promover la observancia de los derechos humanos.

·         Como foro de apelaciones – Con arreglo al primer Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y la Convención contra la Tortura, los particulares pueden presentar denuncias contra los Estados que hayan aceptado el procedimiento de apelación, una vez que se hayan agotado todos los recursos internes. Además, con arreglo a los procedimientos establecidos por la Comisión de Derechos Humanos, la propia Comisión, la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos y sus grupos de trabajo examinan anualmente numerosas denuncias que les presentan oralmente las organizaciones no gubernamentales y los particulares.

·         Como investigador – La Comisión de Derechos Humanos ha establecido mecanismos para examinar ciertos tipos de abusos y violaciones en un determinado país e informar al respecto. Los mecanismos encargados de esa tarea políticamente delicada, humanitaria y en ocasiones peligrosa son los relatores/representantes especiales o los grupos de trabajo. Unos y otros reúnen información, se mantienen en contacto con los grupos locales y las autoridades, realizan visitas sobre el terreno cuando lo permiten los gobiernos y formulan recomendaciones sobre el modo de fortalecer la observancia de los derechos humanos.

·         Como diplomático discreto – El Secretario General y la Alta Comisionada para los Derechos Humanos plantean de manera confidencial a los Estados Miembros cuestiones relativas a los derechos humanos, como, por ejemplo, las referentes a la liberación de presos, la conmutación de penas de muerte y otros asuntos. La Comisión de Derechos Humanos puede pedir al Secretario General que intervenga o envié un experto para examinar una situación de derechos humanos, con miras a impedir violaciones manifiestas. Además, el Secretario General realiza gestiones de diplomacia discreta en el ejercicio de sus “buenos oficios”, lo que contribuye a afirmar el interés legítimo de las Naciones Unidas y a poner fin a los abusos.

 





MENSAJE DE LA ALTA COMISIONADA LOUISE ARBOUR

10 12 2007

 

MENSAJE DE LA ALTA COMISIONADA

LOUISE ARBOUR CON MOTIVO DEL
DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS
10 de diciembre de 2007

 

xxxxxxxxxx

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, emitió el siguiente mensaje para conmemorar el Día de los Derechos Humanos que se celebra el 10 de diciembre.

Al conmemorarse hoy conjuntamente, no sólo el Día de los Derechos Humanos, sino también el lanzamiento de la campaña del 60° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que tendrá un año de duración, tenemos motivos para celebrar los logros alcanzados desde 1948 en materia de garantías de las libertades fundamentales para todas las personas.

La Declaración Universal y sus valores esenciales – la inherente dignidad humana, la no discriminación, la igualdad, la equidad y la justicia – se aplican a todas las personas, en todo lugar y en todo momento.

En todas partes del mundo, personas, grupos, organizaciones y Gobiernos han luchado por hacer realidad las promesas que surgen de la Declaración Universal. Muchos han perdido la vida en pos de estos ideales.

Hoy es también un día para reflexionar sobre nuestros errores individuales y colectivos al enfrentarnos a la violencia, el racismo, la xenofobia, la tortura, la represión de opiniones impopulares e injusticias de todo tipo.

En la creciente brecha de hoy en día entre los ricos y los pobres, los poderosos y los vulnerables, los tecnológicamente avanzados y los analfabetos, los agresores y las víctimas, se deben reafirmar enfáticamente la relevancia de la Declaración y la universalidad de los derechos consagrados en ella.

Durante el transcurso de este año, se deberán realizar esfuerzos sin precedentes para asegurar que cada persona en el mundo cuente con leyes justas para su protección. Progresando en el cumplimiento de todos los derechos humanos para todos, avanzaremos hacia la mayor realización del potencial humano, una promesa que está en el corazón de la Declaración Universal.





Dignidad y Justicia para Todos

10 12 2007

“Dignidad y Justicia para Todos” refuerza la visión de la Declaración Universal de Derechos Humanos como un compromiso con la dignidad y la justicia a escala universal. No se trata de un lujo ni una lista de deseos. La Declaración Universal y sus valores básicos de dignidad humana inherente, no discriminación, igualdad, equidad y universalidad se aplica a todas las personas, en todos los lugares y en todo momento. La Declaración es universal, perdurable y vibrante, y nos concierne a todos.

Compromiso

En el proceso de redacción de la Declaración Universal participaron representantes de todas las regiones, quienes se inspiraron en valores, sistemas de creencias y tradiciones políticas de diferentes culturas y sociedades de todo el mundo. La Declaración Universal, que en un principio, fue adoptada por países de todo el mundo “como norma común de comportamiento para todos los pueblos y todas las naciones”, con el tiempo ha sido ampliamente aceptada como norma fundamental de los derechos humanos que todos deben respetar. En la actualidad, todos los países han aceptado la Declaración Universal de Derechos Humanos y reafirmado su compromiso con los derechos fundamentales consagrados en la Declaración.

A lo largo de los años, este compromiso se ha traducido en leyes por cuya mediación se expresan y garantizan los derechos humanos. Cabe destacar que la Declaración Universal de Derechos Humanos ha inspirado declaraciones y tratados internacionales de derechos humanos. Este valioso conjunto de normas de derechos humanos representa un contrato entre los gobiernos y sus pueblos, quienes tienen el derecho de exigir que este contrato se respete. También es necesario que todos los miembros de la sociedad respeten los derechos humanos básicos de los demás.

Dignidad

La Declaración Universal de Derechos Humanos exige que se atiendan las necesidades básicas humanas y reconoce el carácter indivisible y la interdependencia de todos los derechos humanos, trátese de derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida y la libertad de expresión, o de los derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación. La mejora de un derecho da lugar al adelanto de los demás. De igual forma, la privación de un derecho tiene efectos adversos sobre los demás. El derecho a disfrutar de todos los derechos humanos es esencial para un vida digna.

La pertinencia actual de la Declaración es más imponente aún cuando escuchamos las voces de las personas en las comunidades. Cuando el Banco Mundial realizó su estudios sobre “Voces de los pobres” a fines del decenio de 1990, para lo cual entrevistó a más de 80.000 personas en aldeas y comunidades locales en relación con sus valores, necesidades y aspiraciones más importantes, los resultados se leen como si fuera una lista de los derechos cotidianos que se consagran en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Justicia

En el preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos se señala que “la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”. Se trata de la primera afirmación, que sigue siendo la más importante, de los derechos y libertadas para todos nosotros como seres humanos, sin distinción de ningún tipo.

Los principios básicos de los derechos humanos que se establecieron por primera vez en la Declaración Universal de Derechos Humanos, como la universalidad, la interdependencia e indivisibilidad, la igualdad y la no discriminación, se han reiterado en numerosas convenciones, declaraciones y resoluciones internacionales en materia de derechos humanos. Esos principios son fundamentales para lograr la justicia. La no discriminación, por ejemplo, ha pasado a ser uno de los principios intersectoriales de las normas de derechos humanos. El principio está presente en todos los principales tratados de derechos humanos y constituye el tema central de algunas de las convenciones internacionales de derechos humanos, como la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. y la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad

Los principios básicos de la Declaración Universal de Derechos Humanos han inspirado un valioso conjunto de tratados internacionales de derechos humanos y el desarrollo de los derechos humanos en todo el mundo en los seis últimos decenios, y sigue siendo una inspiración para todos los seres humanos.

Todos

La Declaración Universal de Derechos Humanos pertenece a todos. Independientemente de donde usted viva, del dinero que tenga, de la fe que profese o las opiniones políticas que tenga, todos los derechos humanos consagrados en la Declaración Universal son aplicables a usted y guardan relación con usted. Fue precisamente la Declaración Universal de Derechos Humanos la que, hace casi 60 años, estableció por primera vez lo que han pasado a ser valores universales en la actualidad: los derechos humanos son inherentes a todas las personas y se refieren a la comunidad internacional en su totalidad. Los derechos humanos conciernen a todos.

El impresionante edificio de derechos humanos que la Declaración Universal de Derechos Humanos ha permitido levantar es motivo de celebración. Pero la Declaración Universal aún no satisface a toda la humanidad por igual. Nosotros, los titulares de derechos, tenemos que reclamar la Declaración Universal, apropiarnos de ella. Si bien los gobiernos tienen el deber primario de promover y proteger todos los derechos humanos, agentes no estatales, otros encargados de rendir cuenta y todos nosotros también desempeñamos un papel importante en hacer efectivo el disfrute universal de los derechos humanos. Mediante los esfuerzos concertados del sistema de las Naciones Unidas, sus asociados a escala internacional y local, la adopción de decisiones a escala nacional y la participación de personas de diferentes rincones del mundo podemos plantearnos verdaderamente el logro de la dignidad y la justicia para todos.